miércoles, 17 de octubre de 2007

19 y 20 de octubre

Hola gente:

Como todos los jueves, siguen las peñas literarias, de la mano de Osvaldo Tramontina, y ustedes.
Solo así, vamos construyendo la palabra. Para aficionados, escritores edítos o en potencia, recitadores, escuchas, todo vale, si el motivo es la palabra .


Bueno, vamos con la música:

El viernes 19, 23:00 hrs.

De la Calle Blues

Rock y Blues, de los 50's, con:

Omar "Chino" Brizuela, (guitarra y voz)

Adolfo "Koala" Gebhard (Bajo)

Osvaldo Vulluz (batería)

Nos quedamos con las ganas, la vez pasada, pues "les bajamos el toque", mientras se hacían los estudios de insonorizacion, y estudiábamos esto de la ordenanza sobre toques en vivo, en Lujan, lo cual obviamente, es inconstitucional, pero …, mientras todo es lento, y quizás no sobreviva pa contarla, nos damos el lujo de volver a tenerlos en nuestro espacio, pues son gente que aman lo que hacen, que lo hacen mas que bien, y sobre todo, son muy profesionales, con todo el peso de la palabra (no como las escritas en el bronce de algún cartel en algún pasillo de aquellos que nos ha tocado a mas de uno transitar, esperar…).Si, PROFESIONALES.

¿Hace falta algún papel de universidad trucho que avale la verdad?

Bueno, no meteré en mis divagues a los muchachos, que solo viven por y para la música, con todo el respeto que por ella sienten.


Y el sábado 20, 23:00 hrs.: seguimos volando alto:

Hacen Rock folclórico (o de raíz folclórica)…increíbles fusiones, con gente que la tiene clarísima tras mucho andar en la música y los escenarios de Mendoza. Todos ellos referentes musicales de nuestro medio:

Claudio Brachetta (teclados y voz)

Roberto Tristan (guitarra, quena, charango, armónica, y que se yo cuanto mas)

Pablo Quiroga (percusión)

Víctor Silione (violín y guitarra)


Yo recomendaría no perdérselos.

Cuando se esta con gente así, es inevitable sentirlos amigos, pues, mas allá de las "horas reloj" compartidas, hay un profesionalismo sin estridencia, una tranquilidad cuando ellos van, y esa sensación de plenitud que vivimos cuando nos regalan momentos sublimes, con toda su generosidad.

Y…hablando de regalos, se viene el día de la Madre. Ya saben la tirria que siento por estas fechas comerciales, y que por otro lado, mientras las mamas de shopings, con sonrisas de plástico y spa "festejan", la doble cara de la moneda, muestra esas manos vacías de quienes intentan llenarlas con flores, los primeros tiempos, o con una sonrisa imaginada de lo que pudo ser….

Pero, ahí esta la cosa, aun en el dolor esas manos no están vacías, pues el amor las llena de recuerdos, de esperanzas, de anhelos. De retratos en blanco y negro, de marcos sin foto, de vientres estériles pariendo sueños, de regazos siempre dispuestos a la caricia y la palabra dura con mirada calida.

Pensaba en madres sin hijos, en hijos sin madres, en ausencias y sillas (o cuna) vacías, en fotos amarillentas, y el dolor de muchos que se verá incrementado en estos días.

Mas también, y en este cambalache de la vida, no dejan de bombardearnos con imágenes de "gente feliz", con tremendo regalo y la promoción de comprá y te regalamos…, y cuanta frivolidad si se trata de amor.

Y como de ello se trata, pues, en principio, arranque pensando en todos los dolores de estas fechas, y llegando acá, voy cayendo en cuenta, que todas esa historias, son historias de amor….¿como decir de manos vacías?, si allí donde hay dolor, es justamente, porque hubo mucho amor, como amor hay en la esperanza.

Si, esta bien que exista el día de la madre y el shoping, sino, ¿Cómo enmascarar tanta nada?...por esas madres pobres, Feliz Día.

A las otras, un abrazo agradecido por lo dado, por aquello aun por dar, por los sueños para adelante y para atrás.

A las poseedoras de brazos calidos, dispuestos a acunar a algún niño-hombre desesperanzado. A todas las madres que la vida nos fue brindando en cada momento, que reconocimos por la palabra justa, por la mirada a tiempo, por la taza humeante, en días de fríos internos…

Y como madre, a quien me dio sentido, y a mis hijas, que me modelaron madre.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

Juan Gelman
El juego en que andamos (1959)

Que este domingo podamos dejar da lado los rencores, y gocemos del dolor de haber amado.

Un abrazo apretado pa tuita la paisanada, hombres y mujeres, madres e hijos…

Los In Situ.

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